Mostrar mensagens com a etiqueta Miguel Hernandez. Mostrar todas as mensagens
Mostrar mensagens com a etiqueta Miguel Hernandez. Mostrar todas as mensagens

sexta-feira, 31 de outubro de 2025

Rosalenhos visitaram Barrancos no âmbito da Rota Miguel Hernandes 2025

O Ayuntamiento de Rosal de la Frontera trouxe até Barrancos um grupo de cerca de 70 rosaleños, que participaram no Rota Miguel Hernandes 2025, que anualmente organiza aquele município raiano. Este ano, a iniciativa decorreu no dia 25 de outubro.

Em Barrancos, o grupo foi recebido pela vice-presidente da CMB, Cláudia Costa, junto ao monumento do Tenente Seixas, no largo com o mesmo nome, e daí deslocaram-se a visitar o museu, onde tomaram o pequeno-almoço com produtos locais, oferecido pelo Município, com o apoio da Associação de Reformados de Barrancos. Seguidamente, deram um pequeno passeio pela Vila e foram conhecer o castelo de Noudar,  onde a arqueóloga municipal, Lídia Segão, fez as "honras de casa", explicando a história e os contornos da posse de Noudar. 

Cláudia Costa, VP/CMB, a receber a placa, oferta do Ayuntamiento de Rosal de la Frontera
momentos da visita pelos diversos locais de Barrancos

segunda-feira, 30 de outubro de 2017

Recordando um poeta da "generación del 36" que foi preso na Contenda (1939)

Nasceu num dia como hoje, há 107 anos (30/10/1910)
Em 1939, foi detido pela PIDE na zona da Contenda e entregue à Guarda Civil espanhola. Foi condenado à pena de morte, que mais tarde seria comutada. Morre a 28/03/1942 (31 anos)

Aceituneros 

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién,
quién levantó los olivos?

No los levantó la nada,
ni el dinero, ni el señor,
sino la tierra callada,
el trabajo y el sudor.

Unidos al agua pura
y a los planetas unidos,
los tres dieron la hermosura
de los troncos retorcidos.

Levántate, olivo cano,
dijeron al pie del viento.
Y el olivo alzó una mano
poderosa de cimiento.

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién
amamantó los olivos?

Vuestra sangre, vuestra vida,
no la del explotador
que se enriqueció en la herida
generosa del sudor.

No la del terrateniente
que os sepultó en la pobreza,
que os pisoteó la frente,
que os redujo la cabeza.

Árboles que vuestro afán
consagró al centro del día
eran principio de un pan
que sólo el otro comía.

¡Cuántos siglos de aceituna,
los pies y las manos presos,
sol a sol y luna a luna,
pesan sobre vuestros huesos!

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
pregunta mi alma: ¿de quién,
de quién son estos olivos?

Jaén, levántate brava
sobre tus piedras lunares,
no vayas a ser esclava
con todos tus olivares.

Dentro de la claridad
del aceite y sus aromas,
indican tu libertad
la libertad de tus lomas.